Crecer junto a plantas de interior

Las plantas ocupan un lugar muy especial en nuestras casas. Son adornos vivos que crecen y se desarrollan, responden a nuestros cuidados y experimentan cambios sutiles durante las estaciones, variando continuamente de aspecto. A efectos prácticos, podemos distinguir entre las plantas de exterior y las plantas de interior. Las plantas de interior son las que, simplificando, no toleran el clima contrastado y demasiado fresco de nuestras latitudes puesto que, en su mayoría, proceden de regiones tropicales, y muchas de ellas de ambientes estables como el interior de las selvas.

Una planta lozana transmite una sensación de bienestar a cualquier habitación.
Las plantas de interior proporcionan un inestimable y esencial contacto con la naturaleza y el mundo exterior.

Un espacio para cada planta:

Un apartamento o piso tiene el espacio como elemento limitador en cuanto al tipo de plantas. Las cuales, además, deberán trasplantarse en macetas. Junto a la limitación espacial, la diversidad ambiental, y por tanto de condiciones, es muy notable, y es frecuente que se produzcan contrastes entre puntos situados muy próximos. Así, en una misma habitación pueden convivir especies que necesiten un ambiente húmedo y umbrío con otras propias de climas desérticos.

Si las condiciones se mantienen estables a lo largo del tiempo, esto no plantea problemas especiales. Sin embargo, la propia dinámica de una vivienda favorece que los cambios sean frecuentes y, a menudo, bruscos. Este es el hecho que explica por sí solo muchos de los fracasos en el cultivo de algunas plantas, o la inexplicable exuberancia que pueden alcanzar otras.

La naturaleza en casa:

A la hora de escoger una planta de interior cabe considerar sus necesidades individuales en relación con el entorno en que ha de vivir. Cabe decir que el interior de una vivienda ofrece abundantes espacios aptos para las plantas.

No sólo el salón o la entrada sino también un estudio, el baño o la cocina son espacios adecuados para determinadas especies. Aunque sigue siendo el salón es una de las zonas preferidas, al ser un lugar ideal (cálido y bien iluminado) para ejemplares grandes y grupos de plantas.

Recuerda: no coloques las plantas en lugares donde podamos rozarlas al pasar.

Decoración con plantas:

El elemento imprescindible es la maceta, que en muchas ocasiones se sitúa dentro de otro recipiente decorativo (habitualmente llamado cubremacetas) aunque en la mayoría de casos se emplean tiestos y macetas de barro cocido que resultan muy decorativos. Puesto que todos estos recipientes precisan de un orificio inferior para el drenaje, sin el cual la planta podría morir, es necesario que dispongan de una bandeja o plato inferior que impida que el agua de salida vaya a parar al suelo. También se utilizan macetas de plástico, más ligeras, y aunque las hay que imitan el barro o la piedra, resultan menos interesantes que las de materiales naturales.

Con frecuencia, en los pisos se emplean maceteros pequeños o cestas en las alturas de una estantería, que permiten tener plantas cuyas ramas y hojas caigan formando una cascada de verdor.

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